| REGIÓN
TRANSPARENTE: ¿Cuál será el futuro de
Taiwán y China Continental con respecto al mundo? Le
preguntamos a Lech Walesa hace diez años en Taipei,
cuando ambos países intentaban abandonar el lenguaje
de la confrontación. Esa misma pregunta se la formulamos
hace unos días en Lima.
LECH WALESA: El carismático
líder de Solidaridad explica que después de
la segunda Guerra Mundial el mundo se volvió bipolar
y el comunismo quería vencer y acaparar todo el orbe.
También existía el apartheid. Si no hubiera
sido por las masas de trabajadores, por los grandes sindicatos,
hubiera sido imposible derrotar al comunismo. Con la caída
del Muro de Berlín tales divisiones dieron oportunidad
a que Europa se unifique, con la esperanza que también
ocurra lo mismo en América Latina, Asia y Africa.
RT.: ¿Pero esta unidad sigue
costando muchas víctimas? La OTAN y la ONU mantienen
constantes discrepancias.
LW.: Califica a la globalización
como una parodia, una burla porque continúan las mismas
injusticias de antes. Hay muchos países que ganaban
mucho dinero con las divisiones de ayer y quieren seguir beneficiándose
con este proceso de internacionalización del mercado.
Por eso, está seguro que la actual economía
del mundo no va a sobrevivir los retos del siglo XXI, sencillamente
porque menos del 10% de la población posee el bienestar
y la fortuna del 90% del globo, en tanto el resto de los seres
humanos buscan maneras de sobrevivir.
Walesa participa en un grupo de Premios Nobel
de la Paz para seguir de cerca a las Dos Chinas, observar
y monitorear a esa Región a fin de que no se destruya
lo que vale la pena. Aquellos países que aún
no son desarrollados deben seguir el modelo de los más
desarrollados. Desde esta óptica percibe con mucha
esperanza el actual rumbo de la Gran China, que no puede ir
con prisa porque es un país con gran población.
Considera muy importante apoyar los buenos procesos que ocurren
en esa parte del mundo.
RT.: ¿Y cuál es el
futuro de las tendencias izquierdistas?
LW.: Para Walesa las propuestas
populistas son utopías que no solucionan nada. Por
eso su generación se ha quedado con muchas preguntas
a las que hay que responder.
Observador permanente de América Latina,
sostiene que la reaparición de las tendencias izquierdistas
en varios países es una evidente expresión de
que las cosas no van bien en esta región, “porque
es verdad que tampoco las ideas capitalistas que se basan
en libertad no son eficaces, aunque en algunos países
ha funcionado bastante bien”.
Plantea que la democracia, el capitalismo
y el mercado libre tienen que ser corregidos para servir a
la globalización, pues no pueden seguir tal cual. La
gran dificultad es que todavía no sabemos cómo
corregirlos.
Para América Latina, sugiere que la
experiencia de la Unión Europea es un buen ejemplo,
porque después de tanto sufrimiento - guerras, mucha
hambre, mucha injusticia - ha llegado a tomar decisiones en
torno a la unidad y a la mutua cooperación.
RT.: En mayo del próximo año
en Lima se realizará una cumbre entre la UE y AL. ¿Cuál
es su comentario?
LW.: A Walesa le encantaría
que los mecanismos y concepciones que van bien en Europa puedan
también aplicarse en América Latina. Comenta
que la implantación del euro como moneda única
ha tendido problemas en la Unión, y que inclusive hay
países miembros de UE que quieren mantener su propia
moneda. El considera que es mucho más cómodo
usar la misma moneda en varios países.
Receta que todo ciudadano del mundo debe
convertirse en un “microbio muy activo” no para
destruir al sistema sino para estimular el cambio. Ya no es
la época en que algunos países singulares podían
dominar a otros. La globalización promete el bienestar,
la paz y la estabilidad. Y hace falta que la solidaridad se
establezca en América Latina, cuya semblanza soñada
puede ser Estados Unidos de Sudamérica.
Estima que las tendencias izquierdistas,
populistas son utopías que no solucionan nada. Por
eso confiesa que su generación se ha quedado con muchas
preguntas a las que hay que responder. Es verdad que hasta
ahora no se ha presentado una mayor oportunidad, para que
a las generaciones anteriores puedan encontrar la paz, el
bienestar. Es indispensable encontrar las soluciones para
gozar de esta nueva oportunidad.
Advierte que si vemos que en algún
lugar como América Latina renace las tendencias izquierdistas
y tienen tanto poder, eso significa que las cosas no van bien.
Por lo que insiste en la necesidad de controlar tal situación.
Pues su experiencia le indica que las soluciones comunistas
hicieron mucho daño a la humanidad. Y nadie puede citarle
un ejemplo donde las soluciones comunistas demostraron eficacia.
A renglón seguido remarca que en honor
a la verdad tampoco las ideas capitalistas, que se basan en
la libertad son eficaces, pero aclara, que por lo menos ha
funcionado bastante bien en algunos países. Predica
que la democracia, el capitalismo y el mercado libre tienen
que ser un poco corregidos para servir a la globalización.
“Pero todavía no sabemos cómo corregirlos.
Para llegar a estas conclusiones tenemos que debatir y en
este esfuerzo común llegar a soluciones mejores”.
Observa que en Venezuela hay muchos extremos,
mucha injusticia; y demagogos y populistas que aprovechan
tal situación. Si hasta el momento hay un relativo
éxito de esos dirigentes, llegará el tiempo
de la verdad y entonces tendrá que pagar lo que hoy
se está haciendo. Espero que la solidaridad, que hace
falta, se establezca en América. del Sur.
Sin las masas de trabajadores y sin los grandes
sindicatos habría sido imposible derrotar al comunismo,
enfatiza y considera urgente encontrar respuesta a los problemas
que lleva consigo la globalización, pero avanzar le
parece que es imposible sin el concurso de las grandes masas.
También considera que hace falta organizar otra vez
a la gente trabajadora para que contribuya a hacer las grandes
estructuras. “Este es uno de los motivos por los que
estoy viajando por Perú y América Latina para
ver si es posible compartir con vuestros trabajadores en la
construcción de esa Solidaridad”
Con su experiencia sabe que con los trabajadores
se puede llegar a acuerdos mucho más pronto que con
los políticos. “Ellos son muy capaces de implementar
y enfrentar todos los retos difíciles que nuestro nuevo
mundo nos presenta. “Lo que pasa es que se repite con
frecuencia que esa es tarea de políticos y que la gente
de trabajo no tiene que intervenir. Yo también escuché
advertencias de este tipo”
Antes nuestro trabajo se limitaba solo para
comer hasta el próximo día, expresa, pero estima
que al final del siglo XX se da una época en que se
gasta mucho más dinero en productos para nuestro intelecto:
“Nos hemos convertido en consumidores y no se puede
eliminar a ningún consumidor porque quién va
a comprar lo que producimos. Por eso ve que en el futuro no
beneficiará hacer guerras, porque todos somos consumidores,
además los intereses y la propiedad están mezclados.
Hay tantas empresas internacionales que es difícil
identificar a que país pertenece algún trozo
de propiedad. Eso, estimo, se eliminará en el futuro
sin luchas ni conflictos armados”
Después de la caída del comunismo,
Walesa dice que el ciudadano se da cuenta que el mundo tiene
un nuevo aspecto y desde una perspectiva global no podemos
aceptar una situación como la que tenemos en Cuba que
solo pertenece a Fidel Castro. “Todos tenemos que forzarlo
para que mejore su sistema y eso quiere decir globalización”,
invoca.
Estamos en un tren de cambios. Se derrumbó
un mundo de antaño. Pero todavía no hemos construido
un nuevo mundo. Por eso surgen muchísimas concepciones
y entre ellas surgen separatistas de cualquier tipo. “Por
eso quiero animar a toda la gente sabia, a todos los patriotas
de que participen en elaborar esas soluciones del mundo global
porque sino los charlatanes, los demagogos, los populistas,
los separatistas, nos van a llevar a un callejón sin
salida”
Reflexionando sobre su país, confiesa
que el modelo de la Unión Europea ha sido muy útil
a Polonia, cuya integración regional está permitiendo
dar soluciones al desempleo y a mejorar su economía.
Por lo tanto, es un convencido de que la UE es una propuesta
a seguir en toda América del Sur, América del
Norte y Africa, porque es una experiencia en pacífica
transición que estimula la libertad y el respeto a
cada ser humano.
Polonia siempre tenía conflictos con
Rusia y quería dominar. Sin embargo, ahora esa conducta
ha perdido vigencia. Rusia por razones políticas anuncia
que no va a comprar la carne polaca, decisión que podría
extenderse a otros productos y destruir la economía
polaca. Pero como Polonia es parte de la UE, esa amenaza rusa
es una cuestión cuya solución involucra a la
UE y Rusia.
“Como saben yo perdí la reelección presidencial
frente a un ex comunista, y mucha gente calificó que
era mi fracaso personal. Saqué sólo el 2%. Mi
contendor dijo que él iba a seguir mi plataforma que
era buena, la cual rechaza el comunismo y opta por el capitalismo
y la democracia”
Pues si el ex comunista adoptó su
programa, Walesa señala que es una ganancia a su favor.
Ahora, dice que le corresponde dejar trabajar y después
juzgar si de veras lo ha hecho mejor. Solidaridad no luchaba
por su propio interés, no luchaba por Walesa como persona.
Al contrario luchaba por la libertad de todos, expresa
Analiza que en Europa en años pasados,
especialmente en Francia, se siguió por un rumbo demasiado
a la izquierda, y esto le dio grandes problemas a Francia.
Polonia se ha dado cuenta de este fenómeno. No hay
ningún peligro para el desarrollo de Polonia porque
el rumbo ya está determinado. Vamos a vincularnos con
la UE, con el libre mercado. Vamos a continuar con democracia,
luego ese rumbo ya no se puede cambiar.
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(1)
Entrevista realizada por Jorge Zavaleta Alegre, corresponsal
de Cambio 16 en el Perú, fundador de Gestión
y Presidente del Instituto Desarrollo y Descentralización. |