Por razones de tipo político, económico y social. En principio, ningún Estado que haya alcanzado grados de desarrollo aceptables por la comunidad internacional es centralizado. Esto se debe, además, a la conexión intrínseca que existe entre democracia y descentralización. Ambas son “hermanas gemelas” y no se pueden desligar, dentro de la planificación que la nación realiza sobre los objetivos prioritarios hacia donde ésta debe evolucionar. |