| LOS
100 PRIMEROS DIAS
Por:
Jorge Zavaleta Alegre
Los
peruanos que apoyaron con su voto la elección presidencial
del partido aprista se equivocaron. El gobierno de Alan García
(Lima, 1949) ya no es el de los discursos de transformaciones estructurales
en función de las mayorías. Este es el resultado de
las encuestadoras que coinciden con un amplio sector de la ciudadanía
al cumplirse el convencionalismo de los 100 primeros días
del segundo gobierno de la Alianza Popular Revolucionaria, fundada
en 1924.
Alan
García, en su plan de acción para los primeros 180
días, anunció la Reforma del Estado, pero no se vislumbran
hasta hoy medidas de fondo, con excepción de reducción
de sueldos de la presidencia, ministros y autoridades regionales
y fijar la unidad remunerativa del sector público en 800
dólares mensuales. El presidente del Consejo de Ministros
considera que el primer balance lo hará al finalizar enero
del 2007.
Las
leyes contra el transfuguismo parlamentario y la renovación
por mitades en el Congreso están en la congeladora. No se
ha tocado la promesa electoral de retornar a la Constitución
de 1973 que reemplazaría a la Carta ultraliberal del fujimorismo.
La mayor expectativa tiene que ver con las impostergables reformas
del Poder Judicial, la Policía y las Fuerzas Armadas, tres
instituciones, cuyas sondeos de opinión, califican con las
más corruptas no sólo del país sino de la Región,
las que han creado una insoportable inseguridad y temor en el ciudadano
de todos los estratos y condiciones de vida.
En
torno a la Descentralización, sin duda, el gobierno espera
los resultados de las elecciones regionales del próximo 19
de noviembre, pero adelanta que los ganadores tendrán la
facultad de designar a dedo a sus directores, como un anuncio de
mayor ingerencia partidaria. Se ha dado a conocer una veintena de
medidas para descargar el centralismo, sin conceder aún los
necesarios recursos fiscales, técnicos y humanos. En la lista
de cuarenta empresas públicas sólo se considera cuatro
como objeto de descentralización, incluyendo la comercializadora
de coca con sede en Cusco.
Las
regiones están a la esperan las leyes Orgánica del
Poder Ejecutivo y de Descentralización Fiscal y el relanzamiento
de las universidades públicas, que actualmente son improvisadas
fábricas de profesionales, sin libros, sin laboratorios e
imposibilitados de colaborar técnicamente con el desarrollo
local. La tregua concedida por el electorado ha vencido. El partido
que preconiza la filosofía socialdemócrata, ha abandonado
su ubicación originaria de izquierda para aliarse con las
fuerzas políticas de Unidad Nacional (que agrupa a gremios
empresariales) y a los herederos del corrupto régimen del
ex presidente Fujimori, actualmente en Chile, en dilatado proceso
de extradición.
El
APRA, con más de 70 años de experiencia, ha logrado
neutralizar eliminar a la oposición. Camina sola en amplio
y silencioso universo de demandas sociales. Víctimas de la
estrategia gubernamental son las ONG, algunas de las cuales son
cuestionadas por el apoyo que brindan a las comunidades que exigen
a los inversionistas mineros y petroleros el cumplimiento de las
normas socios ambientales.
A ello se suma, la sorpresiva participación de jueces venales,
que retroalimentan procesos judiciales para intimidar a periodistas
que ejercen la crítica, a tal punto que algunos de ellos
han sido desplazados de los pocos periódicos y canales de
televisión. Una interesante alternativa es la apertura de
publicaciones “on line” del exterior, particularmente
de Argentina y España. El tiempo lo dirá. ¿El
retorno del autoritarismo?
El
gobierno acaba de crearse un innecesario frente de rechazo, al promover
desde el Congreso la modificación de la Ley de la Agencia
Peruana de Cooperación Internacional (APCI), en alianza con
sus antiguos adversarios políticos, con el fin de controlar
los fondos de la cooperación privada y de las fuentes externas
“en función de la política nacional de desarrollo”.
La
sociedad civil es consciente que muchas ONG, de las 3 mil que operan
en el país, no pueden trabajar bien. Pero para ello está
el control ya establecido en la legislación vigente. Las
elecciones regionales y municipales constituirán una dura
prueba para el Apra, porque tendrá que competir con un archipiélago
de siglas. Pues, del 28 de julio a la fecha, han desparecido los
movimientos nacionales de oposición. El masivo respaldo que
tuvo Ollanta Humala se ha diluido, y el alcalde de Lima, Luis Castañeda,
de las filas de Unidad Nacional, tendría asegurada la reelección
municipal y la nueva función de presidente del Gobierno de
Lima.
Los
reclamos de la Comisión de la Verdad y Reconciliación
por la reparación de los derechos humanos de las víctimas
del terrorismo han sido soslayados. El gobierno anuncia la defensa
legal de los militares involucrados en la lucha contra la subversión
y el terrorismo de las dos décadas pasadas. Ante esa actitud,
la Defensoría del Pueblo demanda la creación en el
Ministerio de Justicia de una unidad especializada, considerando
que un altísimo porcentaje de las víctimas de la violencia
fue producto de la acción de bandas terroristas y de los
abusos de agentes del Estado.
Las
políticas sociales no han sido definidas. Existe una dispersión
de esfuerzos. Más de 100 programas se entrecruzan. En términos
de educación, en un país con 15 por ciento de analfabetismo,
se espera para enero una nueva evaluación del magisterio,
proyectos pilotos en cincuenta distritos, en tanto las regiones
exigen un sistema regional de inversiones, que no dependa sustantivamente
del Ministerio de Economía.
LA
OTRA CARA DE LA MACROECONOMIA
Sino
fuera por las crecientes remesas del norte industrializado (para
este año se calcula en 3 mil millones de dólares);
el narcotráfico y el contrabando que generan empleo informal,
los beneficios de la macroeconomía serían más
imperceptibles en los bolsillos populares.
Sin
embargo, los pronósticos académicos advierten que
la economía camina sola desde hace 62 meses consecutivos,
al margen del discurso político. El optimismo de los analistas
alcanza a señalar que se avecina una buena época que
podría llegar a los hogares más pobres. García
ha heredado una buena situación económica, que deberá
cuidarla apropiadamente, para evitar el descalabro inflacionario
que dejó el país en 1990.
El
Banco Central de Reserva, cuyo directorio ha sido confiado al partido
conservador Unidad Nacional, teme que se revierta la tendencia a
la baja del dólar, pero llegar a la flotación libre
tardaría por lo menos un quinquenio.
El
presidente del BCR, Julio Velarde precisa que el próximo
año el PBI peruano llegaría a niveles de hace diez
años, que se recuperará la inversión con tasas
de crecimiento de cerca del 20% este año y 12% en el 2007.
El crecimiento del 2006 se estima entre 5.5% a 6% y para el siguiente
6.5% y 7%, ubicando al país en el cuarto o quinto lugar en
la Región, no obstante el desaceleramiento de la economía
norteamericana principal mercado para el Perú.
El
Índice de Desarrollo Humano del PNUD, que recoge las variables
de esperanza de vida, logro educativo e ingreso familiar per cápita
mensual, precisa que el país ha mejorado algo este año
al pasar del 0.590 del 2003 al 0.598, pero se advierte un notable
descenso en Lima, departamentos de los andes centrales y los amazónicos
de Madre de Dios, San Martín y Ucayali.
Además
se prevé un crecimiento de la recaudación fiscal,
en particular del impuesto a la renta, producto de la exportación
de minerales. Pero, el MEF sigue siendo blanco de los reclamos,
especialmente de los ministros de Agricultura, del Interior, Producción
y por el Congreso con sus iniciativas de tendencia populista. Hay
expectativa sobre la Ley Sierra Exportadora que crea un Organismo
Público descentralizado que apoyará el agro, ganadería,
acuicultura, artesanía y textilería.
El
programa tiene 90 proyectos iniciales. El Ejecutivo espera generar
unos 20 mil empleos en el primer año, con la incorporación
en los próximos 5 años de 150 mil hectáreas
al circuito agro exportador.
Otra
expectativa ciudadana son los resultados de las negociaciones con
la española Telefónica. El Congreso aprobó
una ley que elimina la renta básica, pero el gobierno ha
pospuesto la promulgación por una “negociación
integral”.
La
Sociedad de Minería condiciona la entrega de una simbólica
colaboración al Ejecutivo siempre y cuando no se creen impuestos
a las sobreganancias. La propia candidata presidencial Lourdes Flores,
hoy rectora de una universidad privada, cuestiona ese “pase
de sombrero” a los mineros y no emitir leyes más exigentes.
Las mineras sólo este año tendrán utilidades
por encima de los 8 mil millones de dólares y su generosa
colaboración será sólo de 150 millones de dólares,
en cinco años. El protagonismo mediático del presidente
García llega a saturar a una población, esencialmente
joven que demanda empleo o facilidades para salir al exterior. En
este contexto ha concitado renovado interés la reciente revelación
presidencial de la paternidad de un sexto hijo. Para sus simpatizantes,
este tema personal ha sido enfrentado con madurez, aunque las feministas,
en una opaca posición, califican como afrenta a la dignidad
de ambas mujeres, tanto para la cónyuge y primera dama de
la nación, Pilar Nores y para Roxanne Cheesman Rajkovic,
madre de Federico Danton, niño que dentro de un mes cumplirá
dos años.
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